Genera inquietud en calificadoras el gasto
AFP
2009-11-19 03:29:42
Ciudad de México.- El Presupuesto de Egresos aprobado por los legisladores de México por 3.1 billones de pesos para 2010 genera inquietud en las firmas calificadoras de riesgo y podría precipitar una evaluación negativa. "Es posible que bajen la calificación. Nosotros pensamos que Standard and Poor's (S&P) no la va a bajar pero Fitch sí", indicó Gabriel Casillas, economista jefe del banco JP Morgan en México.

Las tres grandes calificadoras estadunidenses coinciden actualmente en otorgar a México una calificación en grado de inversión aunque Moody's le da una perspectiva estable y S&P y Fitch negativa.

Moody's, pese a sus advertencias de futuros problemas fiscales si no se aumenta la recaudación, ha confirmado que mantendrá su valoración mientras que S&P y Fitch evalúan modificar la suya a la baja, lo que podría perjudicar al sector financiero mexicano y en especial a su capacidad para atraer capitales extranjeros y a su calidad crediticia. Ambas calificadoras han informado que están examinando el presupuesto aprobado pero también otros indicadores claves para la evolución económica a medio plazo.

Uno de ellos son los niveles de recaudación tributaria, entre los más bajos de América Latina. El Congreso aprobó un polémico aumento de impuestos a partir de 2010 que se apoya principalmente en las clases medias y del que se ha puesto en duda que sea suficiente para compensar unas pérdidas de ingresos públicos como las de 2009, que alcanzaron los 36 mil 070 millones de dólares.

Otro aspecto que están considerando las firmas son las perspectivas de crecimiento. El PIB mexicano se hundió 9.2 por ciento del PIB (Producto Interno Bruto) en el primer semestre de este año pero el Gobierno prevé un repunte a partir del tercer trimestre y un crecimiento de tres por ciento para 2010.

Las calificadoras también se muestran preocupadas por el déficit fiscal, el más elevado de los últimos 20 años si se contabilizan las inversiones de la paraestatal Pemex (Petróleos Mexicanos), advirtió Gabriel Casillas.

Sin esas inversiones, que se calculan desde 2009 para mejorar la transparencia, el déficit sube del 0.2 por ciento del PIB de 2009 al 0.75 por ciento de 2010 y, con ellas, del 2.1 por ciento al 2.75 por ciento, sostuvo el analista de JP Morgan.

Casillas, al igual que otras voces de la política y la economía, no consideran que el nuevo presupuesto sea un impulso para empezar a reducir la dependencia que México tiene del petróleo ante el fuerte declive de la producción de Pemex, que aporta el 40 por ciento de los ingresos fiscales del país.

Ver todas las noticias