Estoril, Portugal.- El presidente Felipe Calderón advirtió en la Cumbre Iberoamericana de jefes de Estado y de Gobierno sobre el riesgo de que las grandes potencias, sobre todo Estados Unidos, no concreten sus compromisos ambientales en la próxima Cumbre de Copenhague, y la posibilidad de que naciones en desarrollo tampoco accedan a decisiones vinculantes.
En la sesión de clausura de este cónclave, reiteró la tesis y convicción de México de que el cambio climático no es sólo un problema de las naciones desarrolladas y con capacidad económica, sino que todos tenemos una obligación de hacer algo para su solución.
Sostuvo que los países desarrollados deben cumplir sus metas de reducción de emisiones de carbono y que algunos lo han hecho; pero también los menos desarrollados, incluyendo los de África, podrían establecer un compromiso de reducir al menos las tendencias actuales.
Ante sus homólogos, el mandatario mexicano resaltó que el punto fundamental es cómo financiar la lucha contra el calentamiento global y que esta se convierta hasta en un negocio, en algo rentable, asunto que ya abordó con los primeros Ministros de Gran Bretaña, Noruega y Australia.
De esta manera toma forma la creación de un Fondo Verde para el que se requiere el apoyo de todas las naciones en la Cumbre de Copenhague.
Resaltó que Noruega propone que las naciones que ya establecieron límites participen en una subasta y el dinero integre ese fondo, y que cada país contribuya con cuotas, como se hace en la ONU, conforme a su tamaño y emisiones.
Dio a conocer diversas alternativas de contribución al mismo, como el tamaño de los países, los ingresos y emisiones per-cápita, entre otras.
Puntualizó que lo importante es la aplicación del dinero y que se haga no por el mecanismo tradicional: 'te doy una caridad y haces lo que quieras', sino a concertar un esquema de resultados concretos.
Sin embargo, sin ser pesimista, el jefe de Estado mexicano manifestó su preocupación y dijo: "de aquí a que nos pongamos de acuerdo todos los países en reducir 20 o 30 por ciento las emisiones para el año 2020, nos va a llegar el 2050 y el destino nos va a alcanzar y no vamos a tener ningún programa".
Enseguida comentó: "Perdonen la obstinación, la insistencia en el tema del calentamiento global", dijo.
Luego se refirió concretamente a estos encuentros, a la Cumbre Iberoamericana, y destacó que cualquiera que sean las diferencias, no se debe permitir que los espacios de diálogo y entendimiento se cancelen.
¡GRACIAS, PORTUGAL!
Mañana nublada y lluviosa en este Estoril lusitano, en un suave otoño que languidece.
El presidente Calderón, quien inicia el cuarto año de su gobierno, comenzó sus actividades en esta Cumbre Iberoamericana con un almuerzo con el Rey Juan Carlos de España y el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero.
En este encuentro intercambiaron ideas sobre los desafíos y oportunidades que enfrentan las naciones de la región, sobre todo en materia económica y cambio climático, y conversaron sobre la fuerte relación comercial entre ambas naciones, además del vínculo cultural entre los dos pueblos.
El presidente Calderón felicitó a España porque a partir del primero de enero del 2010 asumirá la Presidencia de la Unión Europea, lo que representa una gran oportunidad para acercar más a México con las naciones del Viejo Mundo.
"Esta es una extraordinaria coyuntura para fortalecer la cooperación bilateral con Europa, en especial en materia comercial y en la lucha contra el crimen organizado, entre otras áreas de interés común", resaltó. |